miércoles, 16 de agosto de 2017

Los soldados sonrieron a Gino

Este evento sucedio en la campaña de ocupacion de Italia por las tropas alemanas en la Segunda Guerra Mundial.

Durante la guerra, en los pueblos se vive mejor que en la ciudad. En las ciudades hay hambre y la gente se prostituye para poder comer...

La casa estaba a un costado del camino, a la entrada del villorio, tenia dos pisos y un patio grande; desde el primero y segundo piso se veia el recodo del camino y si uno miraba hacia el valle, podia distinguir la ciudad de Turin.

En la casa vivian el padre, la madre, la abuela y un niño de nueve años, el niño se llamaba Gino, Gino no tenia miedo a la guerra; es mas, jugaba con ella, tenia una caja llena de vainas de proyectiles vacios, un casco, una caramañola y hasta un viejo capote italiano.

Desde el comienzo de la guerra el pueblo habia sido bombardeado tres veces y los alemanes lo habian ocupado desde hacia mas de un año. Los germanos no eran malos con la gente del pueblo; en realidad, los aldeanos les temian mas a los civiles fascistas armados. Gino habia visto como una vez le habian obligado a un hombre a tomar un vaso de aceite que sacaron del motor de un camion, "lo purgaron porque no queria a Mussolini", oyo Gino.

Al comenzar 1945, las cosas habian empeorado, los alemanes retiraban lentamente sus tropas y creaban apresuradamente nuevas lineas de defensa. En los extremos del pueblo, el niño podia ver como se amontonaban unidades blindadas. "El nuevo frente de los alemanes pasa por el pueblo; dicen que los americanos e ingleses tienen preparados miles de aviones para bombardearnos", le dijo un dia Piero, su amigo de catorce años.

Los alimentos empezaban a escasear, todos los dias pasaba por la casa gente pidiendo de comer y la madre o la abuela les daban lo que podian, primero eran los "partigiani" (partisanos), luego los alemanes que perseguian a los partigiani, despues los refugiados que huian del sur, y asi sucesivamente. No habia muchas formas de negarse; si se les negaba alimento a los partigiani, se corria el riesgo de ser acusado de no ayudar a los patriotas; negarlos a los fascistas y alemanes era imposible, porque enseguia procedian a revisar la casa, Gino sabia de vecinos que escondian jamones enterrandolos en el jardin o de gente que habia seguido durante dias al ejercito aleman en retirada para ver si podian recuperar una vaca o unas cabras. En ambos casos, las consecuencias eran represalias, riesgo de ser asesinados o enviados a un campo de trabajo en Alemania. ademas los alemanes castigaban todo tipo de ayuda a los partigiani y los partigiani todo tipo de ayuda a los alemanes.

Gino no comprendia muy bien todo este proceso, pero sentia que los suyos se ponian tensos cada vez que alguien golpeaba la puerta.

Un domingo, los partigiani pasaron temprano y pidieron de comer, la abuela les dio lo poco que tenian. Poco despues golpearon la puerta y Gino abrio; en el umbral vio la figura cansada de un soldado aleman con el casco hundido hasta los ojos y las botas llenas de polvo, integraba una patrulla que perseguia a los guerrilleros y tambien pidieron de comer.

-No tenemos nada - dijo la madre
-Veremos -respondio el que mandaba el grupo, rapidamente comenzaron a abrir puertas y armarios a culatazos y puntapies.

Por ultimo uno de los germanos encontro en una alacena un plato con un huevo, una taza de leche y un poco de queso.

-¿Y esto? - grito

-Esto es para el niño....- titubeo la abuela, señalando a Gino

Los alemanes se miraron entre ellos. Por ultimo el que parecia ser el jefe, dijo con una sonrisa cansada a la abuela:

-No, si es para el niño, no.

Los soldados al pasar, sonrieron a Gino y se fueron.

Durante una larga guerra, lo mas dificil de conservar son los actos humanitarios y nobles, enmedio de tanta muerte y destruccion, la vida humana se convierte en algo sin valor y desechable, las matanzas se vuelven la regla y son siempre los civiles desarmados los que terminan sufriendo mas. En particular las campañas de contrainsurgencia son especialmente duras, ya que no hay forma de diferenciar entre civiles y guerrilleros.

sábado, 15 de julio de 2017

Memorias de un Militar Mexicano, 1982

La zona vista desde el puesto de la Bateria de 105 mm, habia veces en que no habia nada de visibilidad y los disparos tenian que hacerse por estimacion, nunca fallaron
Era un Mexico diferente, la pobreza no era tan insultante como lo es ahora, habia paz y tranquilidad, se podia caminar a altas horas de la madrugada sin preocupacion, las historias de terror que se contaban eran de fantasmas y no de la realidad.

En ese Mexico, yo era un cadete, eramos jovenes afortunados, despreocupados de la vida, pero muy disciplinados, nuestros entrenamientos y maniobras no eran mas que ejercicio en el campo, con aire puro, oportunidades de practicar nuestra equitacion y larguisimos paseos.

En esa ocasion los ejercicios eran en las cercanias de Perote, habiamos sido destinados a un convoy militar, con una bateria de artilleria, un hospital de campaña, un enlace de la FAM, un par de pelotones regulares y nosotros.

Fueron dias muy activos, practicamos de todo, tiro de precision, construccion de blocaos, por turnos nos toco disparar con la ametralladora, con municion real, subimos y bajamos de las montañas, a veces solo de patrulla, otras empujando las piezas de 105 mm. caminamos mucho, pero lo mejor fueron las patrullas a caballo.

Montabamos en la mañana, y viajabamos a lejanas rancherias, caminando la mayor parte del tiempo, con nuestra montura atras de nosotros, regresabamos en la noche, muchas veces acompañados de gente que se nos unia en el camino, habian oido del hospital de campaña y traian sus enfermos, los medicos y enfermeros estaban ocupados todo el tiempo, y habia mucha gente esperando su turno, las camas y camillas estaban llenas, el campamento se convirtio en un pueblo portatil, Raul mi compañero de tienda y yo, le cedimos al hospital nuestra tienda de campaña, no se como lo hicieron, pero lograron colocar cuatro ancianas en ella, sin lugar para dormir, nos ofrecimos para la guardia de noche, nos toco en un blocao de madera y tierra, como compañera, teniamos a la envidia del peloton, una MG-42 alemana, mucho mas rapida y poderosa que todo las demas, su esbelto cuerpo negro podia disparar dos cintas completas en menos de un minuto, no se de donde la abran sacado, no era un arma regular, pero todos queriamos usarla.

Yo llevaba mi inseparable camara, una Beirette de 35 mm, en aquel entonces no estaba prohibido llevar una camara, pero era bajo nuestro propio riesgo, ya viajabamos muy cargados, sabia que era un peso extra, pero valio la pena, saque algunas de las mejores fotografias de mi vida, la camara iba en un estuche especial, de piel, pero solo pude llevar dos rollos.

Uno de los pequeños caserios de la zona, a la derecha un sembradio de trigo,  desde las montañas,  parecia un oceano dorado, ondulandose suavemente con el viento.

Esa semana paso muy rapido, nos divertimos como nunca antes, y teniamos una sensacion de orgullo extraordinaria, mucha gente nos daba las gracias y se iba feliz de nuestra prescencia, fueron noches de dormir bajo el cielo estrellado de la sierra negra, de comer raciones de lata, pero lo mejor fueron los hermosos paisajes que veiamos, a donde sea que fueramos la vista era espectacular, sin lugar a dudas Mexico es el pais mas hermoso del mundo, no entiendo como puede haber politicos traidores que lo venden al mejor postor; yo daria mi sangre por mi tierra y mi pueblo, o mas bien, como diria Patton, me encargaria de que cada extranjero invasor, pagara con su sangre por pretender apropiarse de lo que no es suyo.

Un nublado atardecer en la zona de los Humeros, cerca de Perote.

sábado, 25 de febrero de 2017

domingo, 8 de mayo de 2016

El dilema de la Guerra

Es durante el combate que he visto algunos de los mas sublimes actos de valor y humanidad, pero a la vez, la guerra es la mas clara demostracion de que el Homo Sapiens no es mas que un mono pelon, ya lo dijo Rommel, si fueramos inteligentes, encontrariamos la forma de evitar la guerra.

La Guerra es destruccion, muerte, y mucho, mucho sufrimiento, y al final parece que no sirvio para nada, pongamos un ejemplo: Vietnam, despues de tanto argüende, la guerra se perdio por la corrupcion de los politicos sudvietnamitas, que a cambio de tener dinero, eran capaces de vender sus madres a los comunistas (o mas comunmente armas norteamericanas), despues el Estado Socialista se encontro en apuros economicos y ahora resulta que hay zapatos Vietnamitas en las tiendas norteamericanas y que ambos estados mantienen relaciones diplomaticas.

Y ejemplos asi abundan, los millones de Muertos de la Primera Guerra Mundial no sirvieron para que los politicos aprendieran y sucedio la Segunda...

Al final, los soldados son los que mueren, los que pelean por ideales muy difusos, pero que al final pelean por la lucha en si, por sus hermanos en armas y por terminar la guerra tan pronto como sea posible.

Ahora en Mexico hay de nuevo elecciones, no mas que Circo de Politicos, los mismos imbeciles que lanzaron la Guerra al Narco, quieren mas votos, despues de los miles de muertos y de la guerra que acaba con el pais, a los politicos no les importa mas que garantizar su Champagne y sus Residencias en las Lomas. ¿vale la pena derramar mas sangre por ellos?